miércoles, 5 de octubre de 2011

Accidentes Laborales



Ayer día 4 de octubre de 2011 será un día marcado en negro en la historia de la empresa Gestamp (Abadiño). Un trabajador muerto y otro grávemente mutilado.
Si bien muchos accidentes laborables están diréctamente relacionados con descuidos de los trabajadores (incluso, a veces, negligencias), no hay que olvidar otras causas como la presión ejercida por la jefatura de las empresas para realizar las tareas en el mínimo tiempo posible, y corréctamente, por supuesto.
Pero la principal causa de los accidentes laborales sigue siendo una clase empresarial tacaña y avariciosa que prima el beneficio por encima de todo y "sigue considerando la seguridad en el trabajo como un gasto, no como una inversión". Hasta que ocurren las desgracias y se dan cuenta del terrible dispendio que supone para la empresa afrontar una muerte o una mutilación; entonces vienen todas las inversiones y todas las normas de seguridad de golpe: ...si eso o aquello hubiera estado en condiciones... Tarde, siempre tarde y a toro pasado.
Por supuesto no hay que olvidar a la clase política con sus inútiles organismo escásamente dotados para controlar este tipo de situaciones delictivas de la clase empresarial. Se trata de hacer el "paripé" de que se controla la seguridad en las empresas, pero sin apretar demasiado, no vaya a ser que el empresario considere que es más barato trasladar la empresa en Marruecos, donde, no sólo los sueldos son menores, sino que además los controles sobre la seguridad de los trabajadores estén más relajados, si cabe, o haya legislación escasa y nula sobre la cuestión.
Aquí hay mucha legislación sobre la seguridad en las empresas, pero los controles para fiscalizar su cumplimiento son escasos; más vale un trabajador muerto o inutilizado que una empresa deslocalizada. Parados para sustituirlos hay muchos, cada vez más...


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